
UNIVERSITARIOS SIENTEN DISCRIMINACIÓN POR SU FE
por: Danny Solano Gómez
Se considera que la universidad es un espacio para transmitir conocimientos y compartir ideas. También de promoción de valores humanos como el respeto, la tolerancia y la libertad, aunque, como en toda actividad humana, no siempre se ve reflejado.
Varios jóvenes de la Pastoral Universitaria, reflexionaron acerca de cómo viven la fe en la universidad, donde en ocasiones los católicos parece que van contracorriente y deben sobrellevar una carga negativa hacia sus creencias y convicciones.
Eco Católico conversó con algunos de ellos para conocer su experiencia de compartir la fe en la universidad y qué aconsejan a otros.
“A veces es difícil vivir la fe en la U”
Natalia Hernández, estudiante de Psicología en la Universidad de Costa Rica (UCR), señala que siente un discurso universitario en contra de la Iglesia Católica. “En la U se habla de igualdad y respeto, pero cuando estás en un tema de religión, en especial católico, hay mucha reticencia”.
“A veces es difícil vivir la fe y enfrentarse a los discursos teóricos en contra de la religión, uno se pregunta ¿cómo puedo llevar yo el mensaje de Dios en estos lugares?, porque uno desea transmitir un poco y explicar que no es como se piensa.
La joven admite que a veces se ha sentido señalada y hasta discriminada por sus creencias, sin embargo, afirma que la Pastoral Universitaria la ha ayudado mucho, pues allí ha encontrado apoyo al hablar con personas que pasan por situaciones similares.
Hernández también expresó que tiene compañeros que son creyentes pero sienten miedo o vergüenza de expresar su fe. No obstante, dice que poco a poco sienten curiosidad y hasta han llegado a participar de las sesiones de la Pastoral.
“Encontrar la semilla del Verbo en cada cosa”
David Selva, estudiante de Psicología, Filosofía y Comunicación Colectiva de la UCR, comentó que por experiencia propia sabe que en algunas carreras ser católico es algo que se adversa e incluso ridiculiza, por lo que un estudiante podría sentirse solo.
No obstante, señala que él siempre trata de encontrar la semilla del verbo en los demás y en la materia que recibe. Busca esa semilla entre sus compañeros no creyentes, pues “también ahí está Cristo y puedo aprender de ellos y debo amarlos, así como hay verdades que puedo sacar de autores no cristianos”.
El joven expuso que es necesario aprender a discernir cuáles momentos permiten discutir y dar una opinión, y cuándo es mejor evitar generar un conflicto, que más bien podría ser contraproducente, en especial si la persona no está bien formada.
“La sola forma de vida que uno lleva ya habla de Cristo, sin tener que discutir”, indicó.
David recomienda buscar a otros creyentes para compartir su fe y lo que sienten, así como encontrar a Cristo en todas las cosas, siguiendo el consejo de San Ignacio Loyola.
Ser testimonio vivo
Mónica Van Hoof, es estudiante de Farmacia en la UCR. Expone que no es necesario constantemente decir que va a misa todos los domingos y repetir versículos de la Biblia para expresar su fe, cree más efectivo y evangelizador tratar de ser testimonio vivo.
“Usted le enseña a las personas sobre Dios cuando les demuestra que Él es amor”, dijo.
Y agregó: “Hay personas que pueden decirle a uno “me gusta la manera como usted lleva su vida”, entonces uno puede decirles, “sí, porque esto es lo que yo he aprendido, esto es lo que Dios me ha dado”.
La joven también comentó que hay gente que estudia ciertas carreras, que se avergüenza de decir en público que es creyente, “uno escucha cosas como por ejemplo, “¿cómo estudia usted Trabajo Social y cree en esas cosas, esas mentiras que le han creado?”.
Mónica reconoce que antes de entrar a la universidad también sentía miedo de ser señalada, pero gracias a Dios encontró otras personas católicas y desde que se integró a la Pastoral Universitaria vive su fe feliz, tranquila y sin miedo.
No alterarse
Por su parte, Wilfredy Leitón, quien estudia Administración de Empresas, en la Universidad Tecnológica (UTC), habló de lo valiosa que ha sido la experiencia en la Pastoral Universitaria, donde ha tenido la posibilidad de encontrar personas que “intentan vivir su fe, en un mundo donde parece que nadie más lo hace”.
Este joven aconseja a otros a no alterarse o ponerse tristes cuando escuchen un comentario negativo, que más bien investiguen sobre su fe y si cabe la posibilidad, de una manera respetuosa, aclararle al profesor o a los compañeros por qué se equivocan.
Fuente: Eco Católico

